A los intelectuales de pega se nos pilla por el chascarrillo. Como  a “My fair lady” cuando, en las carreras de caballos y tras haberse logrado comportar como una auténtica dama, se le escapa quel glorioso “mueve tu cochino culo”. El barniz cultural ha sido siempre eso, puro barniz. Suficiente para sentarse a la mesa con un grupo de señores y señoras bien vestidos y…