Uno lee a Juan Benet y le asaltan  tentaciones de abandonar cualquier impulso de escritura. Es como contemplar a Gisele y darte cuenta de que ni en el país de los pigmeos podrás ser una top model. Tonterías, las justas. Podría dividirse la población entre aquellos a los que su madre o su padre les han dicho lo listos y lo guapos que eran y…