Hoy mamá ha muerto. O tal vez ayer, no sé. Arranco “El extranjero”, de Albert Camus (Alianza Editorial, preciosa edición ilustrada), acariciando con devoción el papel tras huir de las zancadillas tecnológicas de un teléfono móvil desabrido. Terco como una mula, se enciende y apaga a placer, y me marea con una superposición de pantallas que yo no he ordenado. Decididamente, la tecnología se ha…