Igual  que hemos pasado del encaje a las rayas por decreto de las pasarelas -al  Vogue de marzo me remito- hemos pasado de la “prima de riesgo” a la “imputación” o al “deshaucio” por decreto lingüístico. La dictadura de la actualidad verbal es como la de la moda. Cada pocos meses marca sus pautas. Las palabras nos definen, nos contienen y nos colocan frente al…