Escucho “Suzanne” todos los días de mi vida. O casi todos. Últimamente, además, le añado “Take this Waltz”, aunque detesto la película que Sarah Polley ha hecho ultrajando la canción.  Leonard Cohen siempre me ha parecido un caballero inquietante, así que si la película le produce naúseas, incluso convulsiones, le mandará de todos modos una rosa envuelta en un estuche a la violadora de su…