San Serapio. Zurbarán Fui a la exposición de Zurbarán en el Thyssen y descubrí al fin por qué me resulta tan magnético: te hace sentir, espectador cansado tras una maratón de retos, lo que san Serapio debajo de su impecable hábito de lino. El roce de los pliegues en caída espesa, no sensual. La breve rigidez de un lino grueso que no pica ni entiende…