Desde ayer, mi padre anda preparando macarrones para celebrar su día, que en realidad es mañana. El tiempo, ese gran tirano, se ha hecho flexible por imperativo político y hoy nos juntará a una mesa donde los hidratos y las grasas vencen siempre por goleada a las verduras y a la fruta. Mi padre se relaja cocinando. Mi padre se estresa en la cocina. Para…