Ayer fue el día Internacional de la Felicidad, por decreto ley de la Asamblea de las Naciones Unidas. Y es raro, pero no me pareció ver a mi alrededor seres especialmente felices. Que te obliguen a ser feliz es como que te obliguen a enamorarte de alguien o a disfrutar de los puentes de Calatrava, ese arquitecto de la exaltación fallera que elige bicho grande…