El colmo de un narcisista es morir el día de Todos los Santos. Los chistes de muertos no suelen tener gran éxito. Mucho menos que los chistes machistas y a años luz de los chistes verdes. Debe ser cosa del fatalista “morir habemus”. Mi primer Halloween me vestí con una sábana y mi hermana hizo lo propio. En realidad, era un exotismo made in USA…