Una pareja nace, crece, se reproduce y a veces muere. Si se reproduce en realidad no muere. Sólo se separa. Y los hijos a veces siguen siendo hijos y a veces mercancía que se compra y se vende. Hay hombres que prefieren no ocuparse de los hijos y dejan de ir al turno de visitas, a las reuniones del cole, a los médicos, al partido…