Los padres que hemos superado ese momento de playa con bebés, carrito, pañales y biberones miramos con compasiva condescendencia a los que aún están es esas. Parejas que llegan resoplando y se pasan la mañana en un metesaca incesante de utensilios de esas bolsas enormes que te venden con el kit padre obsequioso. Lo más desolador no es comprobar que cuando parece que el trasiego…