Últimamente el fútbol es mi vida. Cada noche trato inútilmente de escuchar en la radio algo que no sean esas crónicas enardecidas y de raquítica sintaxis en torno a un balón, pero no lo consigo. Al parecer han concentrado los partidos porque “en junio toca Mundial” -me explica D. por segunda vez, convencido de que no retengo-  y tengo una extraña sensación de perpetuo deja…