El patriotismo, me temo, es un impulso a la defensiva. Un sentimiento reactivo.  Digamos que uno va por la vida sintiéndose ciudadano europeo. Para eso hemos recibido la conveniente formación desde que entramos en el grupo de los grandes y cambiamos de moneda. La españolidad, hasta ese momento, se había cimentado en las películas de  Paco Martínez Soria y de José Isbert y en las…