Ser heterosexual es una ordinariez. Una vulgaridad. Un despropósito muy de conservadores y de conservatrices. De un tiempo a esta parte lo cool es la bisexualidad. O, aún mejor, la cosa trans (menos las grasas, que obstruyen las arterias). No sé cuántas listas he leído últimamente de nombres de Hollywood que se lo montan con hombres y mujeres, y nada que objetar, salvo que logran…