¿Ser declarado “no apto” significa que no eres apto en términos generales o que no tienes las habilidades probadas para demostrar una aptitud, pongamos el salto de pértiga? Y, en ese caso, ¿por qué no lo llamamos “inepto”, ya que la lengua de Cervantes nos otorga adjetivos como para parar un tren? Ya, claro, inepto suena peor. Se queda en la frontera del insulto. Bastante…