Cinco personas de mi entorno cercano acuden a la misma clínica ginecológica. El boca a boca, pensaréis. (Pero en el ginecólogo a la boca no se le ha perdido nada. Hay otros órganos más protagonistas) Hasta que hace unos días fui yo en calidad de acompañante. Hora y media en una sala de espera convencional. Varias puertas de las que salían enfermeras y un trasiego…