El mar golpea mi balcón, arrastra los posos del café y se lleva los escombros de una diferencia horaria que tiene desconcertados a hígado, páncreas y riñones. Me siento malecón. Diagnóstico: la mejor manera de salir de uno mismo es cruzar el charco. Sentir la incomodidad de acostarte cuando no tienes sueño y has leído un libro y te has tragado todas las pieles que…