Cuestión previa: ¿Es mala señal cenarse dos latas de mejillones y una cerveza Coronita?  El último hombre que me soltó el sujetador fue mi fisio. Lo hace siempre limpiamente, sin posar siquiera las yemas de los dedos sobre la espalda. Con un escrúpulo digno del cirujano de sor Citroen. Luego, con el campo de operaciones despejado, transita por mi espalda buscando nudos, contranudos y meandros…