Atención: Detrás de un tipo callado puede haber alguien poco inteligente. Siempre he sentido cierta fascinación por los seres silenciosos. Llegan, se sientan a la mesa y parecen observar desde el balcón de su mutismo, tres peldaños más arriba que tú. La conversación va y viene y ellos apenas hacen gestos imperceptibles de asentir o reprobar, pero sin mojarse. Eso les otorga gratis total cierta…