Hay un tipo que se dedica a platicar sobre energía, paz y amor y los tenistas de éxito le pagan. Al parecer, consigue domar a las fieras que llevan dentro con frases simplonas que llaman a la armonía en “new age” sostenido. Lo leí ayer y sentí esa reconocible sensación de rechazo ante los mercachifles de las emociones. Gente adicta al palabreo y al silencio…