Alguien que me conoce poco me ha enviado una tentadora y exclusiva invitación a un fin de semana en París con este reclamo: MAD MEN, FABOULOUS WOMEN: Bal des Etoiles. Una especie de baile de ¿debutantes? casamentero donde ellos serán como Jon Hamm -atractivos, cínicos, desalmados, testosterónicos (el actor aparece como reclamo)- y nosotras estaremos a la altura -sexys, coquetas, intrigantes, enfajadas-. El fin de…
Virginia Galvin
La vida en 5 minutosMr&Mrs Romney Yo de mayor quiero ser esposa de líder republicano. Renunciar a todo por mi marido mormón y salvar América mientras salvo a mi familia de los escollos de la vida disipada. Me parece que una mujer no se realiza -qué gran verbo- si no muestra una batería de gestos de sacrificio, sumisión y magdalenas humeantes en el horno. Es duro levantarse y comprobar…
No puedo con las parejas que se llaman “cari”. Son casi peores que las que se dirigen al otro como “papá” o “mamá”, y juro que tengo alguna a mi alrededor, coetánea para más señas. Con el paso del tiempo, lo más romántico en el amor es que él o ella te llame por tu nombre completo, y no diré por el apellido…
Uno no puede chutarse doce capítulos de “Homeland”, esa serie de intriga que te retuerce las tripas, y luego un par de relatos de Carver sin terminar en shock. Las buenas historias nunca nos dejan indiferentes, pero esta vez se me ha ido la mano. Tenía que haber pensado en Kubrick antes de ponerme los palillos entre los párpados para recibir tantos impactos sucesivos y…
Uno no es nadie hasta que le han pinchado el teléfono. El estatus, eso tan intangible que convierte las miradas de los demás en trofeos de caza y pesca, es caprichoso como la donna. Si no viene solo, es menester forzarlo. O puedo que no. Que uno no sea nadie hasta que logre que el otro le mire de igual a igual. Los divanes se…
Mi querida Big-Bang; Sostiene Mr.Rubidio que el mundo es de los que tiran la piedra y esconden la mano. Le replico: “Querrás decir, el inmundo”. Las alcantarillas están plagadas de ratas saltarinas que se asoman, pegan tres mordiscos y vuelven a los charcos sigilosamente. Arriba, encajamos las dentelladas sin dejar de vender nuestra alma a Openbank, pagar la factura de Telefónica, el IRPF y …la…