-Soy un ser peligroso, soy manchego. La frase me la brinda un taxista de Madrid, un protestón enjuto y sudoroso, con mucho vocabulario y algunas frases de personaje de cómic rural pasado por las garras de Berlanga. Uno de esos tipos que confiesa llevar cincuenta años en Madrid pero ser “cada vez más de su pueblo”. Como si el terruño fuera un equipo de fútbol…