Y entonces sucede que han puesto las luces de Navidad y aún no tocaba. En el fondo somos animales de costumbres. Si me levanto y no hay cápsulas Nespresso dentro del tubo azul, o del verde, ya no podré tocar el piano. Si me dejé sin leer uno de los periódicos del domingo, el lunes ni siquiera los echaré una hojeada/ojeada somnolienta antes de aporrear…