Estudié en un colegio de chicas, ministro Wert, y con el tiempo la segregación que usted defiende ha resultado ser una catástrofe. Tanta mujer uniformada junta era una bomba hormonal de relojería que las monjas reactivaban cada mañana. Sí, hay estudios que aseguran que el rendimiento se dispara cuando no mezclas chicos y chicas, pero también hay compuestos químicos explosivos que se comportan en probetas…