Es uno de esos tipos que en las fiestas siempre se entretiene hablando con el camarero, con la del ropero… Con cualquiera que considere accesible. No es que practique el buenrollismo universal, es que su complejo sólo le permite interactuar con los que considera inferiores. Puede ser un tímido patológico, también. Y a menudo es ese pelma que en las bodas impide que el trasiego…