P { margin-bottom: 0.21cm; }“El día que decidí marcharme a vivir a Madrid yo andaba con mi Nokia 1110 como Carmen Maura con su Heraldo rojo: loca de amor, pendiente de una señal”. Debo comenzar diciendo que el día que Raquel Peláez se sentó frente a mi mesa para decirme pudorosa y casi en un murmullo  “jefa, he escrito un libro” me dio tanta alegría…