A menudo pierdo el móvil, las multas de tráfico y el Libro de Familia. Una vez -y puedo aportar documentos- perdí un coche y tres años más tarde ha aparecido en el depósito de la grúa de Alcorcón, un sitio al que en cierta ocasión fui a una boda y me alojé en una especie de motel de carretera canalla e inspirador de bajas pasiones….