Mi querida Big-Bang: Las margaritacas tienen los efectos del suero de la verdad. Tú te bebes una porque está dulce y fresquita, y te coges una cogorza ligera, tiras el cuchillo al suelo, luego el tenedor, y cuando llega el camarero a la mesa a ver si habéis elegido le sueltas que no, porque todas tus amigas tienen presbicia e indecisión crónica, y te dispones…