Que te hagan tributar por la indemnización por despido se parece a que te echen sal en una herida abierta o a que tu novio se líe en tu cara con tu mejor amiga. Sin triunfalismo deportivo que llevarnos a la boca y pasada la euforia social del cetro y la corona, el anuncio del Gobierno te corta el cuerpo y te recuerda que siempre…