-Cuál de los tres votos -pobreza, castidad y obediencia- te costaría más respetar? -La obediencia. -¿Y a mí? -Ja, ja. Este es el tipo de conversaciones que desencadena “Ida“, magnífica película polaca que vi ayer y que cuenta el viaje iniciático de dos mujeres,  una puta y una novicia, tía y sobrina,  a las que las circunstancias reúnen por unos días y con un objetivo…