“¿Cómo me gusta escribir? Con un lápiz blando y la polla bien dura. Nunca a la inversa”. (Intimidad. Hanif Kureishi) Me doy cuenta de que me gusta la provocación sólo si se sirve mezclada (y agitada) con inteligencia. Anoche un borracho cotidiano nos provocaba a los amigos en el porche de un bar de paso donde intentábamos discernir si hay políticos puros, es decir, ejemplares…
Virginia Galvin
La vida en 5 minutosJames Salter, hasta siempre 1. Pones un sofá chester en un restaurante y se te llena de hombres. Eso es lo que pensé el otro día comiendo en Tatel, el nuevo it restaurante de Madrid (propiedad de los Gasol, Rafa Nadal y etcétera). ¿Hay mobiliario de género? ¿una mesa camilla es un atavismo de abuela? ¿Una descalzadora es siempre de chicas? Y, sigo enterritorio restaurante,…
1.”En algún momento todos somos minoría para alguien“. Lo dijo Hanif Kureishi y corrí a subrayarlo tras comprobar una vez más la brillantez de un escritor que chisporrotea cada vez que abre la boca y del que aún no he leído “Intimidad” (Imperdonable). Por eso viajar es tan importante, ¿verdad, Hanif?. Sentirse extranjero. Entender poco o nada lo que nos dicen. Entrar en grupos hostiles…
Sostiene Kureishi que uno tiene que escribir cosas que le avergüencen un poco. Lo que pasa es, querido buda suburbial, que el bochorno suele debutar después de la escritura, no durante. Nadie con dos dedos de frente da vía libre a un relato mediocre salvo que sea un escritor mediocre consciente y no dé para más (y me temo que el mediocre rara vez sabe…
Ayer fui a ver Le Week End y salí del cine convencida de que el matrimonio es un simulador de compañía dotado de un sistema anestésico que permite tolerarse sin meter demasiado el dedo en ojo ajeno. Y de una tecla, el botón del pánico, para recuperar instantes de felicidad, recuerdos empaquetados, ese día en el que miras al otro como a un extraño que…