Un hombre compró para sus hijas una chinchilla como animal de compañía. No eligió un bicho tan extraño al azar. El hámster de las pequeñas había muerto de acuerdo con las implacables leyes de la longevidad, y el drama doméstico fue de tal calibre que el padre se aseguró de que la siguiente mascota viviera muchos años. “Las chinchillas pueden alcanzar los 25, así que…