“Quería hechos, y buenas historias. Cuanto peores eran, más le gustaban: historias de vergüenza, de humillación y fracaso, historias puercas y manchadas de semen, de lo contrario se marchaba como una espectadora decepcionada”. El buda de los suburbios, Hanif Kureishi. Las historias pegajosas a veces dan pie a diálogos delirantes: “Los cuatro meses que estuve sin regla fueron los más felices de mi vida”, sentenció…