“Pienso en la combinación única de autodesprecio y dignidad de mi padre, su elegancia, su carisma sin audacia, su caballerosidad de otra época y su torre de trabajo”. El hijo de Leonard Cohen se ha despedido con un epitafio en el que sobran los lugares comunes. El día después de muerto uno espera frotándose las manos frías, cerúleas e inservibles  el guión escrito por otros,…