De todos los hombres con aspecto de mamarracho que en el mundo han sido, mi favorito es Rod Steward. No me gustan los peliteñidos, ni en general los rockeros de caderas estrechas y pitillo marcón, vaya por delante, pero Rod era, es, otra cosa. Un tipo con una voz arenosa y distinta de todas las que mis oídos habían registrado cuando invadió mi mundo de…