Mi adolescente me pide que le deje exponerme en voz alta las “Cartas Marruecas“, de José Cadalso, una lectura obligatoria en mi bachillerato que al parecer sigue siendo obligatoria. Debo reconocer que la lectura no me dejó huella, pero a nada que empieza a hablar recuerdo que el autor construye una ficción a tres voces, que hay un alter ego y que el sustrato es…