Tres hombres muy aficionados a los toros, sin duda, se sentaron ayer en el palco de las Ventas detrás de dos mujeres. No pararon de hablar de gestas pueriles con muchos ceros y de otros lugares comunes tan machirulos como poco interesantes. Las dos mujeres nos tragamos las ganas de amonestarlos por distraernos de la verdadera gesta, que sucedía en el ruedo, donde un hombre…