“Pocas veces me he sentido tan completamente desgraciada como ayer hacia las 6.30, releyendo la última parte de “Los años” ¡Qué palabrería insustancial, qué chismorreo crepuscular me pareció; qué exhibición de mi propia decrepitud, y a lo largo de tantísimas páginas” (Diario íntimo 1932-1941. Virginia Wolf). Cuando quiero sentirme menos miserable, leo a Virginia Woolf. La autocomplacencia es un pecado venial para cualquiera, mortal para…