Ayer Marta del Riego presentó su segunda novela, Sendero de frío y amor (Suma). Dos años de fabulación y fecundas madrugadas colgada del hilo de la ficción, ese que le alimenta y le da alas. Produce extrañeza seguir el parto de un libro ajeno. Lo más parecido sería un embarazo ajeno, pero este resulta repetitivo y poco interesante. Las naúseas primeras, la gravidez creciente, el…