Hoy es un día Boris Vian, y la niebla nos envuelve con su manto espeso y contingente. Un día para quedarse frente a la chimenea y dejarlo pasar tal y como nos venga y a su ritmo. 3 grados ahí afuera, arde mi corazón. Me siento más diciembre que nunca,  un destello voraz, impertinente, que deslumbra igual que esas luces largas de un conductor novato…