Cuaderno de bitácora vacacional: llevo cuarenta y ocho horas sin mantener una conversación adulta. Uno de los efectos colaterales de mi compañía adolescente es que se empeñan en hablar de las cosas de su edad. Y sí, es cierto que Minichuki va más allá y hace agudas observaciones del panorama social que nos rodea, pero diez años, aunque sean resabiados, no dan para tirar cohetes…