Últimamente participo de conversaciones sobre un tema de ciencia ficción: la invisibilidad. Los encuentros con mis interlocutores –mujeres de 50 casi siempre- no se producen en la tercera fase sino en ascensores, vestíbulos o  cena literarias y los derroteros de la conversación surgen del fondo de un vaso de cerveza, o de ninguna parte. –Desde que cumplí 50 años me siento invisible. La mujer es…