Campamento urbano Ando desazonada como quien pisa sal descalzo. No sé qué hacer primero: salir a votar o salir a correr (la versión casta de aquel chiste/dilema sobre  tirarse al Metro o a la taquillera). Salir de mi cuerpo, la tercera vía,  ya la he intentado. Sin éxito, por el momento. Tampoco sé por qué llaman al día de elecciones “la fiesta de la Democracia”…