(A veces la mejor opción no es la más conveniente) Paso el fin de semana con mi hermano I., Minichuki y mis dos sobris en una casa familiar llena de fantasmas donde ninguno entramos en el cuarto de la abuela. Una habitación pequeña con muebles naranjas que en su día fueron el colmo de la modernidad. Compuesta de cama, mesilla y secreter con espejo incorporado…