Compré un jersey sin probármelo y, naturalmente, al llegar a casa compuse una mueca ante el espejo. Era de suave punto y de un tono beige que ni una cosa ni otra. Escote de pico con remate azul marino. Propio de una mujer descaifeinada y sin recursos que acude a una cita Tuperware y se pone unas perlas falsas que completen el efecto. En el…