Me sugiere B. que me apunte con él a un club de foodies. Le digo, tras echar un vistazo a la web, que el club debería llamarse “Triperos”, dado que se trata de comer y beber con coartada esteto cultural. Noto que a mí me gusta la buena comida, pero no soy demasiado exigente y en absoluto puntillosa. En general prefiero un buen cocido, una…