Cuando era pequeña tenía terror a los análisis de sangre y a las inyecciones. Es una fobia bastante común, así que no me haré la especial. Mi madre me arrastraba por los pasillos de aquel centro de salud que entonces se llamaba ambulatorio y yo temblaba viendo cómo avanzaba el turno y la gente salía comprimiéndose el brazo con el algodón sangriento. Entonces cerraba los…