“Quiero descubrirte toda mi vida, la verdadera, que empezó el día en que te conocí. Antes había sido solo algo turbio y confuso, una época en la que mi memoria no ha vuelto a sumergirse. Debía de ser como un sótano polvoriento, lleno de cosas y personas cubiertas de telarañas, tan confusas que mi corazón las ha olvidado”. Carta de una desconocida. Stefan Zweig. El…