Recuerdo a Crescencio, un tipo que mi hermana y yo conocimos en un campamento de verano de adolescentes. Era guapo, andaluz y estudiaba medicina cuando nosotras aún andábamos por BUP. Nos gustó a las dos, a pesar de su nombre, y pasamos aquellos días de mirinda y rosas en Santo Domingo de Silos (Sí, el de “Enhiesto surtidor de sombra y sueño, que acongojas al…