Me llamo V.G. Soy de sueño frágil, imaginación fecunda y tensión baja (6,5-10 el otro día). Me gusta desayunar dos veces, salado y a deshoras; Creo que el tinto de verano es una mariconada y ayer decidí pasarme al bourbon para sentirme maldita. A veces finjo que me engañan para cerrar una conversación que me aburre y/o languidece. Pero nunca un orgasmo. Ya lo he…
Virginia Galvin
La vida en 5 minutosPrimera impresión P { margin-bottom: 0.21cm; } Un reportero de guerra clásico escribe su crónica en medio de un bombardeo. Una bloguera en tiempos de paz debe adaptarse a los sonidos burbujeantes de un gineceo y empastarlos con la bruma arenosa, las palmeras despeluchadas y las teorías de la enana sobre el cruasán con mantequilla y Torres de Malory, el libro que está leyendo. Un…
Mi amiga L. fue a la cita a ciegas con el ánimo encendido y unas preciosas sandalias de tiras color maquillaje. El tipo, de 71 años, era mayor, sí, pero bien conservado. Como esos hombres enjutos que han doblegado su pereza a los mandatos del deporte y la dieta y caminan erguidos y lucen sus canas, bien pobladas, por todo lo alto. Un señor quince…
Mi querida Big-Bang: Imagino que, como yo, andarás empachada entre bodas reales, asesinados por razón de Estado, ilegalizaciones de partidos políticos y Esperanza Aguirre entregando medallas a troche y moche como un espectro rosa con pilas Duracell. Tanto frenesí me impide destilar ideas puras, como a Kant. Tengo tan enjuague de estómago que necesito un Panta Rei heraclitiano para que se lleve de mis cañerías…